
Gustave Courbet · PD
Retrato de un hombre
Ficha
La historia
1849 fue el año en que Gustave Courbet dejó de ser un joven pintor prometedor para convertirse en un problema para el mundo artístico francés. Aquel otoño su Sobremesa en Ornans obtuvo una medalla en el Salón, que en adelante lo eximía del jurado, y volvió a su pueblo natal para emprender los grandes lienzos de lenguaje directo, un entierro de aldea y dos hombres partiendo piedra en el camino, que pronto darían origen al Realismo. Este retrato modesto es de esa misma época. Del hombre que aparece no sabemos casi nada. Su nombre no quedó registrado, y por eso la colección lo llama sencillamente Retrato de un hombre, una persona común, sin escenario grandioso y sin halago, con la franqueza sin idealizar que Courbet empezaba a convertir en bandera. Firmó abajo a la derecha.




