
Retrato de un hombre con traje húngaro
Ficha
La historia
El gorro de piel blanca con pluma negra y un broche de pedrería, la capa roja forrada de piel oscura, la manga de brocado de oro, la faja de cordones dorados y la mano cerrada sobre la empuñadura de un sable. Es el traje de gala de un noble húngaro, y Martin van Meytens lo pintó en Viena entre 1740 y 1750. Poco antes, en 1741, en la dieta de Presburgo, los nobles húngaros habían jurado dar «la vida y la sangre» por la joven María Teresa, que luchaba por su herencia. Del retratado no se conoce el nombre. En 1783 Christian von Mechel, que catalogó la galería imperial de pinturas, lo describió como un autorretrato del pintor con pieles «a la polaca». El Belvedere lo considera poco probable por las joyas y el gesto decidido hacia el arma, y cree que se trata de un miembro de la alta nobleza.



