
Rembrandt · PD
Retrato de un hombre sentado
Ficha
La historia
Hacia 1632, recién instalado en Ámsterdam, Rembrandt pintó a este hombre y, para acompañarlo, el retrato de una mujer. Los dos siguen colgados juntos en el Kunsthistorisches Museum de Viena. Él, sentado y girado a medias, abre la mano hacia la derecha, hacia ella, y la postura de la mujer responde a ese gesto. Según el museo, ambas tablas son de nogal y coinciden por completo en materiales y técnica. No se sabe quiénes eran. Donde sí se separan es en la autoría. Los investigadores del Rembrandt Research Project, que dedicaron décadas a revisar su obra, consideraron la pose de la mujer demasiado rígida para ser del maestro y propusieron a su discípulo Ferdinand Bol, aunque Bol no entró en el taller hasta después de 1635. El museo mantiene al hombre como obra de Rembrandt. Las dos tablas ya constan en la galería imperial de los Habsburgo en 1783.




