
Rembrandt · PD
Retrato de un anciano
Ficha
La historia
Rembrandt pintó este retrato en 1667, dos años antes de morir, y muestra lo libre que se había vuelto su pintura tardía. El anciano, quizá un conocido del pintor, está sentado con la chaqueta abierta, el cuello aflojado y el sombrero echado hacia atrás, con una soltura que la gente rara vez se permitía en un retrato, donde lo normal era querer salir lo mejor posible.
Para entonces Rembrandt había sobrevivido a su fama y a casi todo su dinero. Su compañera Hendrickje había muerto, y su hijo Titus moriría al año siguiente. Construyó la cara con pintura espesa y trabajada, en algunas zonas con la espátula, y en otras rascó la capa fresca con el mango del pincel para sacar los pelos grises y ásperos que escapan bajo el sombrero.




