
Gustave Courbet · PD
Retrato de Anika Psalmon, señora de Robin
Ficha
La historia
Siete años antes, Courbet se había construido un barracón propio junto a la Exposición Universal de 1855 en París y cobraba entrada por ver los cuadros que el jurado oficial le había rechazado. Para 1862 era el pintor más discutido de Francia y seguía andando corto de dinero. Este retrato saldó una deuda. Debía un préstamo al hijo de la retratada y lo pagó pintando, y además le compraba el vino al marido. Madame Robin lo recibió en su casa de la rue Chanoinesse, la calle estrecha de detrás de Notre-Dame, en un edificio que ya no existe. Posa de raso negro con encaje ancho en el cuello y en los puños, un velo de encaje negro sobre la nuca y una sola flor roja en el pelo. Lo firmó en bermellón abajo a la izquierda y lo fechó 62.




