
Retrato de Frederik Bannier (1635-1672)
Ficha
La historia
Hacia 1661 la República holandesa era próspera y vivía en paz, y un matrimonio acomodado podía encargar su retrato a un pintor tan solicitado como Gerard ter Borch. Esta pintura es una de las dos mitades de una pareja. Frederik Bannier aparece aquí de riguroso negro, de cuerpo entero y a pequeña escala, y en el lienzo compañero lo miraba de frente su esposa, Johanna Quadacker. Los dos cuadros se hicieron para colgar juntos y mirarse el uno al otro. A ter Borch se le admira por sus silenciosos interiores, y con el mismo pincel finísimo resolvió este encargo, el brillo suave de la seda negra y el encaje del puño. Hacia 1672 los dos habían muerto, marido y mujer en el mismo año, cuando los ejércitos franceses cruzaron la frontera, en el año de desastres que los neerlandeses todavía llaman Rampjaar.




