
François Gérard · CC0
Retrato de Juliette Récamier
Ficha
La historia
Cuando Gérard pintó este retrato, Juliette Récamier tenía algo más de 20 años y era la mujer más admirada de París. Su salón reunía a escritores y políticos en los primeros tiempos del Imperio de Napoleón, coronado emperador en 1804. Antes había posado para Jacques-Louis David, el gran maestro del momento, pero aquel retrato reclinado quedó sin terminar: ella se impacientó con su frialdad y encargó uno nuevo a Gérard, alumno de David. El resultado, con el vestido blanco de talle alto y la mirada vuelta hacia nosotros, la complació mucho más. La fortuna, en cambio, no le duró. La banca de su marido quebró, y en 1811 Napoleón la desterró de París por su amistad con Madame de Staël, que lo criticaba. El cuadro se conserva hoy en el Museo Carnavalet, dedicado a la historia de la ciudad.




