
Peter Paul Rubens · PD
Retrato de María de Médici
Ficha
La historia
Durante mucho tiempo se dijo que aquí María de Médici aparecía como Belona, la diosa de la guerra. El Louvre la interpreta hoy como una reina triunfante que trae la paz. El retrato presidía la entrada de la galería del palacio de Luxemburgo, en París, colgado en lo alto sobre una chimenea, y el relato de las 24 telas que Rubens pintó sobre su vida partía de él y volvía a él. Cuando el pintor firmó el contrato, en 1622, la reina madre acababa de reconciliarse con su hijo. Luis XIII la había apartado del poder en 1617 y la había confinado en Blois, y en 1619 y 1620 sus partidarios se alzaron en armas contra el rey. Aquí lleva un casco con penacho, rodeada de cañones y armaduras, sostiene el cetro real y una estatuilla de la Victoria, y unos amorcillos con alas de mariposa, signo de inmortalidad, la coronan de laurel. La primera idea de Rubens, una figura sentada en grisalla, se conserva en un boceto al óleo en el Ermitage de San Petersburgo.





