
Perfil de un anciano
Ficha
La historia
Esta es una de las muchas cabezas de anciano que Leonardo dibujó de perfil, uno de esos rostros ásperos y llenos de surcos que parecía ir buscando por las calles de Florencia y a los que volvió durante años. Los rasgos están estudiados de cerca: la piel floja bajo la mandíbula, el pliegue de la boca, el pelo ralo tras la oreja. Aquí no hay santo ni escena, solo un rostro y lo que el tiempo le ha hecho, puesto sobre el papel por alguien que quería entender eso con la misma exactitud que cualquier otra cosa que estudiaba. Cabezas como esta alimentaron aquella larga serie de rostros expresivos y medio inventados con que llenó sus hojas el resto de su vida.




