
Paseantes descansando
Ficha
La historia
Un banco en el bosque, unos paseantes que se detienen a descansar, árboles alrededor. Así resume el museo esta pequeña tabla de Carl Spitzweg, de unos 31 centímetros de ancho, que fecha solo de forma aproximada entre 1865 y 1870. El gusto por estos rincones de bosque tiene un origen preciso. En 1851, camino de la Gran Exposición de Londres, Spitzweg se detuvo en París con su amigo el paisajista muniqués Eduard Schleich, y allí vio obras de los pintores de Barbizon, sobre todo los bosques de Narcisse Díaz, escenas pequeñas de pincelada suelta, color luminoso y vivos contrastes de luz. Desde entonces las escenas de bosque llenas de atmósfera volvieron una y otra vez a su obra tardía. La ciudad de Múnich compró este cuadro en 1925, cuatro años antes de que el Lenbachhaus abriera como su galería municipal.



