
El reverendo padre Giovanni Antonio Philippini
Ficha
La historia
En 1651 Francia estaba en plena Fronda, las guerras civiles en que la alta nobleza y el Parlamento de París se alzaron contra la regencia de Ana de Austria y su ministro, el cardenal Mazarino. Ese año llegó a París un religioso romano que posó para Philippe de Champaigne. Giovanni Antonio Filippini era prior general de los carmelitas desde 1648, y Champaigne lo colocó tras un antepecho de piedra, un recurso que habían puesto de moda los retratistas venecianos un siglo antes. La inscripción latina grabada en la piedra da su nombre, su cargo al frente de toda la orden carmelita, su edad, en su año 52, y la fecha, 1651, el año en que vino a Francia.
Champaigne pintó dos versiones. Una se la llevó el retratado a Roma, a San Martino ai Monti, la iglesia carmelita cuya renovación Filippini había costeado, en parte con su propia fortuna, y allí sigue. La otra se quedó en casa de Champaigne hasta su muerte en 1674 y probablemente pasó a su discípulo Nicolas de Plattemontagne. Reapareció en París en 1951, tres siglos después de pintada, y llegó a Boston en 1993 con el legado del coleccionista William A. Coolidge.




