
Jean-Auguste-Dominique Ingres · PD
Ruggiero liberando a Angélica
Ficha
La historia
El cuadro nace de un poema, el Orlando furioso de Ariosto, que en 1819 seguía siendo lectura de moda. El Estado francés se lo encargó a Ingres para decorar una sala del rey, y él eligió el rescate, con el caballero Ruggiero, montado en un hipogrifo, clavando su lanza en el monstruo marino para liberar a Angélica, encadenada desnuda a una roca. Ingres alargó el cuello y la espalda de la joven más de lo que permite la anatomía, buscando una línea pura antes que la verdad del cuerpo, y por eso los críticos del Salón lo acusaron de gótico y frío. Esa deformación elegante sería justamente su marca durante medio siglo.




