
Caravaggio · PD
El sacrificio de Isaac
Ficha
La historia
Caravaggio pintó hacia 1603 este momento brutal del Antiguo Testamento, cuando Abraham va a degollar a su hijo Isaac por orden de Dios y un ángel le detiene la mano en el último segundo. No hay nada solemne. El ángel agarra con fuerza la muñeca del anciano, Isaac grita con la mejilla aplastada contra la roca, y a un lado aparece el carnero que morirá en su lugar. La obra la encargó Maffeo Barberini, un cardenal florentino que años después sería el papa Urbano octavo. Caravaggio ilumina las carnes con esa luz cruda y lateral tan suya. El grito del muchacho es lo primero que se oye al mirar.




