
Jusepe de Ribera · PD
San Andrés
Ficha
La historia
Hacia 1631, Ribera trabaja en Nápoles, entonces española, donde lo apodan «lo Spagnoletto». Aquí pinta a san Andrés como un anciano de torso desnudo, la barba y el cabello encanecidos, surgido de un fondo casi negro. Le bastan dos objetos para nombrarlo. La cruz en aspa, apoyada detrás de él, es aquella en que fue martirizado y que desde entonces lleva su nombre. El pez que sostiene, prendido de un anzuelo, recuerda que antes de seguir a Cristo fue pescador. Ribera modela la piel, las arrugas y las manos de un viejo de verdad, bajo una luz cruda. El lienzo pasó luego a las colecciones reales, en la Casita del Príncipe de El Escorial.




