
Francisco de Zurbarán · CC-BY-SA-4.0
San Francisco en oración
Ficha
La historia
El hábito dice aquí tanto como la cara. Es paño basto, remendado, con la capucha caída y el cordón anudado, y en 1659 esa tela decía algo muy concreto. Las ramas reformadas de los franciscanos, y en España sobre todo los alcantarinos, entendían la pobreza al pie de la letra, y un sayal así era su bandera. Zurbarán lo pinta con una atención casi táctil, lana contra piedra, mientras el santo sostiene una calavera y se lleva la otra mano al pecho con la cabeza alzada. Es obra tardía, de paleta cálida y luz difusa, muy lejos del negro de sus años sevillanos. Detrás, entre unos árboles lejanos, asoma una pequeña ermita.




