
Peter Paul Rubens · PD
San Jerónimo
Ficha
La historia
Rubens volvió de Italia en 1608 y montó en Amberes uno de los talleres más solicitados del norte de Europa. Eran los años de la Tregua de los Doce Años con las Provincias Unidas, y las iglesias católicas de Flandes estaban rehaciendo sus interiores después de las oleadas iconoclastas del siglo anterior. De ahí salieron encargos de gran formato como este, de más de dos metros de alto. Jerónimo aparece como un ermitaño de espaldas anchas, acompañado del león al que, según la leyenda, había sacado una espina de la zarpa. Para el cuerpo del santo Rubens se apoyó en una versión veneciana del mismo tema, y para el animal, en apuntes que él mismo había tomado del natural. Unos años más tarde su discípulo Van Dyck pintó otro San Jerónimo que está hoy en la misma galería de Dresde.




