
Michelangelo Merisi da Caravaggio · PD
San Juan Bautista recostado
Ficha
La historia
En 1610 Caravaggio era un hombre buscado. Cuatro años antes había matado a un hombre en una reyerta en Roma, y desde entonces huía hacia el norte por la costa italiana con la esperanza de obtener el perdón del papa. Nunca llegó a conseguirlo: murió de fiebres en una playa toscana, a los 38 años. Este san Juan Bautista recostado en la penumbra, con un brazo sobre el lomo de un carnero y la mirada vuelta hacia el espectador, casi burlona, es muy probablemente lo último que pintó. La luz que cae en diagonal sobre el cuerpo es la misma sobre la que construyó todo su arte. Como la tela reapareció lejos de Italia, llevada primero a Argentina y luego a Alemania, durante años se dudó de su autoría. Hoy cuelga, discreta, en una colección privada de Múnich.




