
Ilya Repin · PD
San Nicolás de Mira salva de la muerte a tres inocentes
Ficha
La historia
Repin terminó este lienzo en 1888, cuando la Rusia culta discutía acaloradamente sobre la pena de muerte, con León Tolstói entre las voces más firmes en contra. El pintor recurrió a una leyenda sobre San Nicolás de Mira, el obispo del siglo IV que con los siglos se transformaría en Papá Noel, y lo captó en el instante en que agarra la espada alzada del verdugo para impedir la decapitación de tres hombres inocentes. Los condenados esperan de rodillas, con los ojos vendados, ante el tajo. Pintar a un santo que detiene una ejecución del Estado era algo cargado de sentido en aquel momento. El zar Alejandro III compró la obra en la exposición itinerante de 1889, y hoy se conserva en el Museo Ruso de San Petersburgo, fundado años después en su memoria.




