
Jusepe de Ribera · PD
San Sebastián
Ficha
La historia
En 1636 Jusepe de Ribera llevaba 20 años en Nápoles, una ciudad gobernada por la corona española, y era ya el pintor más admirado del lugar. Valenciano de nacimiento, en Italia lo llamaban lo Spagnoletto, el pequeño español. Aquí retrata a san Sebastián, el oficial romano que Diocleciano mandó asaetear por cristiano, atado a un árbol y con el rostro vuelto hacia lo alto. Ribera reduce la escena a medio cuerpo y deja que la luz caiga de forma cruda sobre el torso, esa manera tenebrista que había aprendido mirando a Caravaggio. Las flechas están colocadas para tensar la musculatura del santo. A Sebastián se le invocaba contra la peste, un temor muy presente en la Nápoles de aquellos años.




