
Autorretrato
Ficha
La historia
Toorop tenía 24 años y trabajaba en un taller de Machelen, a las puertas de Bruselas, que compartió una temporada con el pintor simbolista William Degouve de Nuncques. En el Bruselas de 1883 se discutía todo lo nuevo: él trataba a los escritores Emile Verhaeren y Maurice Maeterlinck y no perdía de vista a James Ensor ni a Fernand Khnopff.
Lo que pintó es un papel, el del bohemio. Sombrero de fieltro de ala ancha, una larga pipa javanesa en la boca, una mirada de reojo al espejo. Está sentado junto a la estufa, en medio del desorden del trabajo, haciendo una acuarela, y le sirve de paleta un plato roto. En el estante, detrás, hay una fila de libros puesta ahí para decir que lee.
Encima cuelga un dibujo de un paisaje, que era el asunto con el que en esos años se ganaba la vida.




