
Jean-Baptiste Camille Corot · PD
Recuerdo de la campiña de Nápoles
Ficha
La historia
François-Parfait Robert, amigo de Corot, vivía en Mantes, a orillas del Sena, y lo recibía a menudo en su casa. En los años 1840 el pintor le decoró el cuarto de baño con seis paneles altos y estrechos. Cinco recordaban lugares de Italia, como Roma, Venecia o el lago de Nemi, y el sexto las gargantas del Tirol. Este evoca la campiña de Nápoles, que Corot había recorrido en 1828. Mide casi dos metros de alto y apenas algo más de 30 centímetros de ancho, un formato impuesto por la pared, que obliga a mirar hacia arriba. Unos árboles altísimos suben casi hasta el borde superior, detrás aparece una pared de roca clara y al pie de los troncos hay una pequeña figura de pie. En 1926 los hijos de Robert donaron el conjunto al Louvre, donde la sala 947 reconstruye aquel cuarto de baño.




