
Gustave Courbet · PD
El celo de primavera. Combate de ciervos
Ficha
La historia
En abril de 1861, poco antes de que este lienzo colgara en el Salón de París, Courbet le contó por carta a su amigo el escritor Francis Wey de dónde había salido. Había viajado a Alemania expresamente para estudiarlo. Vio pelear a los ciervos en los cotos de Homburg y Wiesbaden, y durante seis meses, todo un invierno, salió de caza con los alemanes cerca de Fráncfort, hasta que él mismo abatió un ciervo que le sirvió de modelo. El cuadro mide más de cinco metros de ancho. A la izquierda, dos machos traban las cornamentas, y un tercero huye hacia la derecha, en la penumbra del bosque. Al año siguiente viajó a la Exposición Internacional de Londres. Courbet lo conservó hasta su muerte, después pasó a su hermana Juliette, y en diciembre de 1881 el Estado francés lo compró en la subasta del taller del pintor en el Hôtel Drouot.




