
Santa Bárbara (interior) y San Casiano (exterior)
Ficha
La historia
Esta tabla estrecha se pintó por las dos caras porque formaba parte de un retablo con puertas que se abrían y cerraban. En los días de fiesta, con el retablo abierto, se veía a santa Bárbara sobre fondo de oro. Sostiene la torre en la que, según la leyenda, la encerró su padre, y en la puerta aparece un cáliz con la hostia, porque se la invocaba para no morir sin los últimos sacramentos. Los días corrientes, con las puertas cerradas, se veía a un obispo con capa pluvial roja, guantes blancos y un libro. Es san Casiano. La leyenda lo presenta como maestro de escuela en Imola, en el norte de Italia, apuñalado por sus propios alumnos con los punzones de escribir. Brixen, de donde proceden estas tablas, lo veneraba como su primer obispo, y ya en 845 consta como patrón de su iglesia.


