
J. M. W. Turner · PD
Vapor y buque faro; estudio para «El Temerario remolcado a su último amarradero»
Ficha
La historia
En septiembre de 1838 un viejo navío de guerra remontó el Támesis por última vez. El Temerario había combatido en Trafalgar en 1805, y ahora era un casco desmantelado que remolcaban hasta un desguace de Rotherhithe para despiezarlo por su madera. Lo arrastraba precisamente aquello que lo había vuelto inútil: un pequeño remolcador de vapor, humo de carbón y ruedas de paletas haciendo el trabajo que antes hacían las velas. Este es el ensayo a tamaño real que Turner pintó antes del cuadro definitivo, donde fijó la luz y los volúmenes antes de comprometerse con el lienzo final. Ya aquí se toma libertades. Mover aquel peso muerto habría exigido dos remolcadores, y él le concede uno solo. Durante años el propio estudio fue una ruina, agujereado y enmohecido, tenido por inexponible, hasta que los restauradores lo limpiaron y lo colgaron junto a la versión célebre que había preparado.




