
Gustave Courbet · PD
Arroyo en el bosque
Ficha
La historia
Courbet lo pintó probablemente en el verano de 1862, y para ser uno de sus arroyos en el bosque es de un tamaño poco común, más de metro y medio de alto. El museo llama la atención sobre el lugar donde coloca al espectador. Parecemos suspendidos en el aire, en algún punto entre las copas plumosas de los árboles y su reflejo en el agua, mirando desde arriba a unos ciervos jóvenes en la orilla. En la década de 1860 estos rincones de bosque eran lo que Courbet conseguía vender, a compradores de ciudad que querían el campo en sus paredes. En la primavera de 1865 escribió al marchante parisino Jules Luquet ofreciéndole un lote de cuadros, entre ellos un Ciervo en el agua por 300 francos, y los especialistas han relacionado con cautela esa entrada con este lienzo. En los años treinta del siglo XX perteneció a Alfred Chester Beatty, el magnate minero nacido en Estados Unidos que coleccionaba en Londres, y en 1955 llegó a Boston.




