Estudios de un anciano y un joven (¿Salai?) de perfil, enfrentados

Estudios de un anciano y un joven (¿Salai?) de perfil, enfrentados


Ficha

La historia

Dos cabezas en sanguina se inclinan una hacia la otra y casi se rozan. A la izquierda, un viejo de nariz aguileña y mandíbula pesada, el rostro al que Leonardo recurría siempre que quería edad y experiencia dura. A la derecha, un hermoso joven de abundante cabellera rizada, un perfil que muchos estudiosos vinculan con Salai, el muchacho que entró en la casa de Leonardo como criado y discípulo hacia 1490 y se quedó décadas. En sus propias notas Leonardo lo llamó mentiroso y ladrón, y aun así lo conservó a su lado. Poner un rostro viejo y ajado junto a uno joven y perfecto era una costumbre suya, una manera de leer la belleza acercándole su contrario. La hoja se hizo hacia 1500, casi por entero en sanguina, un material más blando que para entonces prefería por la calidez que daba a la piel.

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