
Pieter Brueghel the Elder, The Adoration of the Kings, 1564. Wikimedia Commons. · PD
La Adoración de los Reyes Magos
Ficha
La historia
En la obra de Bruegel abundan las escenas vistas desde lejos, con muchedumbres diminutas repartidas por un paisaje amplio. Este cuadro de 1564 hace justo lo contrario, y por eso importa, porque es el primero en que el pintor llena la tabla de figuras grandes, apiñadas y muy cerca. Al no dejar apenas espacio ni profundidad, puede concentrarse en los rostros. Y ahí está lo interesante. Cada cara reacciona a su manera al Niño que sostiene María en el centro exacto de la escena: unos con devoción, otros con curiosidad, algunos con una mueca casi grotesca. Uno de los reyes se arrodilla y ofrece oro; detrás se agolpan soldados con lanzas y armas de la propia época de Bruegel, como si el nacimiento de Cristo ocurriera en un pueblo flamenco del siglo XVI. A la derecha, un hombre con gafas se inclina para susurrar algo al oído del rey Baltasar.




