
Bartolomé Esteban Murillo · PD
Santiago Apóstol
Ficha
La historia
Dos objetos dicen quién es. El bordón de peregrino en la mano derecha y la venera sobre el pecho. Son los distintivos de Santiago el Mayor, el apóstol cuyo sepulcro en Compostela atraía caminantes por todo el norte peninsular, y cualquier espectador español de los años cincuenta del siglo XVII los leía de inmediato.
Lo demás es escueto. Un hombre corpulento se planta ante un fondo oscuro, iluminado de manera que el rostro y las manos sostienen el cuadro entero. Esa forma de levantar una figura desde la sombra le llegó a Murillo de Ribera, el pintor español afincado en Nápoles cuyos santos se copiaban y admiraban en toda España.
El lienzo entró en la Colección Real en 1769, con las pinturas del marqués de la Ensenada, ministro ya caído en desgracia. El Prado lo restauró en 2015 y ese mismo año lo envió a una exposición compostelana sobre el Camino.




