
Rembrandt, The Baptism of the Eunuch, 1626. Wikimedia Commons. · PD
El bautismo del eunuco
Ficha
La historia
Rembrandt tenía apenas unos 20 años cuando pintó esta escena en 1626, aún en su Leiden natal y lejos todavía del gran maestro de Ámsterdam en que se convertiría. El episodio procede de los Hechos de los Apóstoles: el apóstol Felipe bautiza a un alto funcionario etíope, tesorero de la reina de su país, que viajaba leyendo las Escrituras y se detiene para recibir el agua junto al camino. El joven pintor lo resuelve con colores vivos y trajes vistosos, un caballo, criados y palmeras, en una composición algo abigarrada y llena de entusiasmo. Ya se advierte, eso sí, su afición temprana a la luz que cae de golpe sobre las figuras y deja el resto en penumbra.




