
Jean-Baptiste Camille Corot · PD
El baño de Diana
Ficha
La historia
En la Exposición Universal de París de 1855, Corot presentó un gran lienzo, de más de dos metros y medio de ancho, con Diana y sus ninfas bañándose a la primera luz del día. Crítica y público elogiaron aquel año sus paisajes poéticos, y la ciudad de Burdeos compró el cuadro tres años después. Con el éxito llegaron los encargos. Esta versión reducida, de menos de un metro, repite la composición, y el Museo de Arte de Dallas cree que probablemente la pidieron los marchantes parisinos Cadart y Luquet para un coleccionista entusiasta de Toulouse. La historia mitológica apenas se insinúa. Bajo árboles altos y oscuros, unas figuras femeninas pequeñas y pálidas entran en el agua. En la orilla derecha, dos personajes esperan junto a dos lebreles blancos, compañeros de la diosa de la caza. El pintor firmó con mayúsculas en la esquina inferior derecha.




