
Jusepe de Ribera · PD
El escultor ciego
Ficha
La historia
Ribera firmó y fechó esta tela en 1632, cuando llevaba años trabajando en Nápoles, entonces bajo la corona española. Un hombre ciego palpa con las dos manos la cabeza de mármol de una estatua antigua, quizá un Apolo. Lo más probable es que sea una alegoría del Tacto, de una serie sobre los cinco sentidos, aunque algunos ven en él al filósofo Carnéades, capaz de reconocer al dios Pan sólo con tocar su imagen. Ribera plantea aquí un viejo debate entre pintura y escultura: lo que el ciego no puede ver, la escultura se lo devuelve por el tacto. La piel curtida y la ceguera están observadas del natural, sin idealizar. Apareció en un inventario de El Escorial en 1764 y está en el Prado desde 1837.




