
El çavuşbaşı
Ficha
La historia
Cada día llegaban a las oficinas del gran visir en Estambul peticiones sobre deudas, delitos y pleitos entre mercaderes, y quien las ordenaba era el çavuşbaşı. Los escribanos le preparaban resúmenes de los casos para que él los presentara al gran visir, y algunos podía remitirlos él mismo al tribunal que correspondiera. Una petición con su marca tenía que atenderse fuera adonde fuera. Una vez dictada la sentencia, eran sus hombres, los çavuş, quienes se encargaban de cumplirla. El Rijksmuseum lo describe como lugarteniente del gran visir en su papel de juez, y cuando el gran visir estaba ausente, el çavuşbaşı podía presidir el consejo en su lugar.
En este pequeño cuadro de taller aparece de cuerpo entero ante una balaustrada y un jardín. La inscripción holandesa del reverso lo llama jefe de los enviados imperiales, y el número uno lo coloca al principio de la serie.




