
La crucifixión
Ficha
La historia
Este retablo se pintó para Metz y nunca llegó allí. La Casa del Rey, la administración que gestionaba los encargos de la Corona, se lo pidió a Prud'hon para la catedral de Metz, en el este de Francia. Él lo firmó al pie de la cruz, P.P. Prud'hon 1822, en un lienzo de casi tres metros de alto. Cristo cuelga ante un cielo oscuro y, a sus pies, como detalla el largo título francés del Louvre, se han desplomado María Magdalena y la Virgen.
Prud'hon murió en febrero de 1823. Ese mismo julio el cuadro pasó a la colección del rey Luis XVIII mediante un intercambio que consta en el inventario del Louvre. A Metz le correspondería en su lugar una copia, hecha por Charles Boulanger de Boisfrémont, alumno y amigo de Prud'hon, que se pagó con 3.000 francos. Así que la catedral recibió la réplica y el original se quedó en París. Hoy cuelga en la sala Mollien, entre los grandes lienzos románticos.




