
El estudiante disoluto
Ficha
La historia
En la República neerlandesa de la década de 1620, ser estudiante tenía sus privilegios. En Leiden, la universidad más antigua del país, fundada en 1575, los estudiantes tenían su propio tribunal y no pagaban impuestos sobre la cerveza y el vino. Los escritores de la época contaban a menudo adónde podía llevar tanta libertad, y Honthorst pinta esa historia. El globo terráqueo, el reloj de arena y los libros apilados señalan que el joven es estudiante, pero su escritorio se ha convertido en mesa de comer y de jugar, y a la luz de la vela examina el vino de su jarra. En el infolio abierto, Palas Atenea, diosa de la sabiduría, forcejea con Baco y con Cupido, y el poema latino deja clara su elección. En aquellos relatos, el estudiante derrochaba su dinero, acababa expulsado de la universidad y solo al final recobraba el juicio. Honthorst pinta el instante en que la juerga empieza a pasar factura. Desde el fondo, una alcahueta desdentada trae a un niño de pecho, y el museo señala que el pequeño tiene la nariz del estudiante.




