
Didier Descouens · PD
El sueño de Osián
Ficha
La historia
En 1813, en el palacio del Quirinal de Roma, se acondicionaba un dormitorio para Napoleón, e Ingres recibió el encargo de pintar su techo. Eligió a Ossian, el legendario bardo gaélico cuyos poemas, tenidos entonces por antiquísimos, habían recorrido Europa y a quien el emperador admiraba. Lo pintó dormido sobre su arpa, mientras sobre él, en una luz grisácea, se reúnen los guerreros y los dioses de sus versos, mitad reales, mitad soñados. Napoleón nunca llegó a usar aquella habitación. En dos años el Imperio se hundió, el cuadro fue descolgado y vendido, e Ingres solo logró recomprarlo en 1835. Lo conservó, lo retocó buscando darle forma ovalada, y al morir lo dejó al museo de Montauban, la ciudad donde había nacido.




