
La expulsión de Heliodoro del templo
Ficha
La historia
Rafael situó esta historia en el Templo de Jerusalén, en el siglo II antes de Cristo, y luego metió en ella a un papa vivo. El episodio procede del Segundo Libro de los Macabeos. Un rey sirio envía a su ministro Heliodoro a apoderarse del tesoro guardado en el Templo. El sumo sacerdote Onías reza, y la respuesta es un jinete de armadura dorada sobre un caballo terrible, con dos jóvenes que echan a golpes al intruso.
Rafael lo pintó en 1511 y 1512, en una sala que el papa usaba para las audiencias privadas, y empujó la acción hacia los bordes. Al fondo, ante el altar y bajo las cúpulas doradas, Onías está de rodillas rezando. A la derecha, el caballo se encabrita sobre Heliodoro, caído con el tesoro robado desparramado a su lado, mientras los dos jóvenes se lanzan sobre él. El centro del muro queda casi vacío, un largo pasillo abierto que se pierde en el edificio.
A la izquierda, fuera ya de la historia, Julio II llega llevado en su silla de manos y observa sin inmutarse. Era un papa que pasó buena parte de su pontificado luchando por recuperar las tierras y las rentas de la Iglesia, y aquí contempla cómo el propio cielo expulsa a un ladrón de un santuario. Los hombres que cargan su silla también son retratos. En uno de esos portadores barbudos Vasari reconoció al grabador Marcantonio Raimondi, y esa identificación se ha aceptado desde entonces.




