
Lawrence Alma-Tadema · PD
El hallazgo de Moisés
Ficha
La historia
En diciembre de 1902, el contratista británico sir John Aird asistió a la inauguración de la primera presa de Asuán, una obra que su propia empresa había levantado sobre el Nilo, y llevó consigo al pintor Lawrence Alma-Tadema. Aird le pagó luego 5.000 guineas para que trajera de vuelta un tema egipcio, y Alma-Tadema eligió al pequeño Moisés, llevado en procesión desde el río bajo la mirada de la hija del faraón. Cada detalle, el suelo de baldosas, las flores, el cielo brumoso, refleja el Egipto ávido de arqueología que la Gran Bretaña eduardiana andaba explorando. En una generación el gusto se volvió contra esta clase de pintura. En 1935 se vendió por apenas 820 guineas. En 2010 el mismo lienzo alcanzó casi 36 millones de dólares.




