
Caravaggio, The Fortune Teller, 1594. Wikimedia Commons. · PD
La buenaventura
Ficha
La historia
Roma, mediados de la década de 1590. Caravaggio era un pintor joven y casi sin dinero, recién llegado a la ciudad, y hacía algo que incomodaba a los maestros del momento: pintar a la gente de la calle tal como era, sin idealizarla. Aquí una muchacha gitana lee la mano a un joven caballero endomingado. Él la mira embelesado, encantado de que le adivinen el porvenir, y no advierte que, mientras ella le acaricia los dedos, le va sacando poco a poco el anillo. Toda la escena ocurre a plena luz, sin dioses ni historia antigua, solo dos figuras contra un fondo neutro. Ese naturalismo directo, con modelos tomados de la vida corriente, fue lo que llamó la atención del cardenal Del Monte, que acogió a Caravaggio en su palacio y compró el cuadro. Caravaggio pintó dos versiones de esta misma escena, y esta es la segunda.




