
La buenaventura
Ficha
La historia
Mientras la gitana le lee la mano a un joven con sombrero de pluma, unas manos salen de la sombra por la izquierda y le roban a ella. El engañador engañado, como lo llama el Louvre. Los seguidores de Caravaggio en Roma solían tratar este tema en clave burlesca, y Valentin da a sus figuras una seriedad casi triste. Detrás, otro joven apoya la cabeza inclinada en la mano, la postura tradicional de la melancolía.
A la derecha tocan dos músicos, una mujer con guitarra, el instrumento de los barrios bajos de Roma, y un hombre con arpa. El arpa quizá no esté ahí por casualidad. Hacia 1640, un tratado francés sobre instrumentos musicales anota que tocar el arpa se decía, en sentido figurado, por robar. Luis XIV tenía el cuadro antes de 1683 y lo colgó en lo alto del salón de sus aposentos privados en Versalles, donde estuvo hasta 1701, cuando la sala se convirtió en su dormitorio.




