
Albrecht Dürer · PD
Los cuatro apóstoles: San Juan y San Pedro
Ficha
La historia
En enero de 1525, poco antes de que Núremberg abrazara oficialmente la Reforma, el concejo de la ciudad llevó a juicio a tres pintores jóvenes, los hermanos Sebald y Barthel Beham y Georg Pencz, todos del entorno de Durero. Habían puesto en duda el bautismo, la eucaristía y la propia autoridad del concejo, y fueron desterrados. Un año después Durero pintó esta tabla y su compañera y se las regaló a ese mismo concejo. Aquí san Juan aparece delante con un libro abierto, y san Pedro, con la llave en la mano, se inclina para leerlo. Los versículos escritos al pie salen de las cartas de los dos santos. El de Pedro advierte que surgirán falsos maestros entre el pueblo, y el de Juan pide no creer a cualquier espíritu, sino ponerlo a prueba. Muchos historiadores entienden esa advertencia dirigida tanto a los radicales de la ciudad como a Roma. La tabla, de madera de tilo, mide más de dos metros de alto.




