
La guitarra (Bodegón con guitarra)
Ficha
La historia
En 1916 la guerra había dispersado a los cubistas. Braque y Léger estaban en el frente, y Daniel-Henry Kahnweiler, el marchante alemán que compraba su obra, había quedado atrapado en Suiza mientras el Estado francés incautaba su fondo parisino. Gris, español y por tanto no combatiente, se quedó en la ciudad casi sin ingresos hasta que, en abril de ese año, firmó con un nuevo marchante, Léonce Rosenberg. A ese momento pertenece este bodegón con guitarra. El instrumento aparece descompuesto en planos de aristas duras, trabados sobre una mesa poco profunda, más medido y más firme que el cubismo de collage de unos años antes. La guitarra era un motivo predilecto de los cubistas desde que Picasso hizo una de cartón, un objeto corriente cuya forma valía la pena desmontar. Gris mantuvo legibles la boca redonda y las cuerdas, de modo que el ojo aún encuentra el instrumento dentro de la geometría, pintado a unos cientos de kilómetros de los combates de Verdún y el Somme.




