
Francisco de Zurbarán · PD
La Inmaculada Concepción
Ficha
La historia
Sevilla llevaba años volcada en la defensa de la Inmaculada, con votos del cabildo, procesiones y coplas cantadas por la calle, y en junio de 1630 el ayuntamiento acordó encargar a Zurbarán una pintura de la Limpia Concepción para su sala capitular baja. La Virgen aparece aquí como una niña, con las manos juntas sobre un vestido blanco de pliegues casi acartonados, entre cabezas de ángeles y los símbolos marianos. Abajo, en el paisaje, asoma la Giralda junto a unos barcos, la marca de que el encargo era sevillano. El lienzo lleva la fecha de 1630, aunque algunos especialistas lo sitúan unos años más tarde. Acabó muy lejos de allí: una donación particular lo llevó en 1952 a Jadraque, en Guadalajara, y de ahí pasó al museo diocesano de Sigüenza.




