
Gustave Courbet · PD
La roca aislada
Ficha
La historia
Courbet llevaba años siendo el pintor más incómodo de Francia. En 1855 había levantado su propio pabellón frente a la Exposición Universal de París porque el jurado le rechazó dos cuadros, y se le conocía por pintar a gente corriente en el tamaño reservado a la pintura de historia. Hacia 1862, cuando hizo este, aquel ruido ya formaba parte del personaje.
Aquí no hay asunto que contar. Hay una roca grande al borde del agua, otras más pequeñas alrededor y algunas asomando entre la espuma, que es lo que va quedando de una costa a la que el mar se come. Courbet lo resolvió casi todo con la espátula, extendiendo la pintura en placas anchas, y con el mismo gesto sacó la piedra y las nubes empujadas por el viento. Paisajes marinos como este se los quitaban de las manos los compradores que discutían el resto de su obra.




