
La vida del hombre
Ficha
La historia
Sobre esta posada abarrotada Jan Steen pintó una cortina descorrida, como si la escena fuera una obra de teatro y acabaran de dejarnos entrar en la sala. Debajo, jóvenes y viejos comen, beben, juegan y coquetean.
El sentido de la función está escondido en un rincón que casi nadie mira. Arriba, junto a la ventana, en el desván oscuro que hay sobre la sala, un niño hace pompas de jabón al lado de una calavera. La pompa era un viejo emblema de lo breve que es la vida, desde el dicho latino homo bulla, el hombre es una burbuja. Abajo la fiesta sigue sin reparar en él.
Los coleccionistas de La Haya querían el cuadro. En 1733 se subastó allí por 515 florines, y en 1764 alcanzó los 1.745 florines, comprado para el joven príncipe Guillermo V de Orange.




