
Raphael · PD
La Virgen del Jilguero
Ficha
La historia
Rafael lo pintó hacia 1506 como regalo de bodas para un amigo, el mercader de lana florentino Lorenzo Nasi. En la escena, el pequeño san Juan Bautista tiende un jilguero y el Niño Jesús alarga la mano para acariciarle la cabeza. El pájaro era un emblema conocido de la Pasión, y se decía que la mancha roja de su cara venía de la sangre de Cristo, de modo que una tierna escena familiar lleva en silencio la sombra de lo que ha de venir. La tabla estuvo a punto de perderse. En 1548 la casa de los Nasi, en una ladera florentina, se vino abajo en un desprendimiento, y el panel se partió en 17 pedazos. Alguien lo unió de nuevo con clavos y repintó las grietas, y así quedó durante siglos. Entre 1999 y 2008 los restauradores emplearon una década entera en deshacer aquel arreglo, valiéndose de radiografías y microscopios para localizar cada antigua fractura antes de consolidarla. Las 17 roturas aún pueden seguirse por debajo, repartidas por una pintura que, a unos pasos de distancia, parece del todo intacta.




