
Paul Gauguin · PD
Los mangos, Martinica
Ficha
La historia
Gauguin pasó unos cuatro meses de 1887 en Martinica, y este es el cuadro más ambicioso que se trajo de la isla. No lo pintó del natural. Dibujó al aire libre, pasó las figuras a la tela con una cuadrícula y montó con ellas una recolección de mangos que nunca ocurrió así: unas mujeres cogen la fruta, otras la reúnen, otra la carga, otra come. Las figuras del centro son porteuses, las cargadoras que llevaban mercancía por los caminos de la isla, y la mayor de ellas nos da la espalda. La pincelada corta y paralela viene de Cézanne, cuya obra Gauguin había coleccionado en sus años de agente de bolsa. A comienzos de 1888, recién vuelto a París, le vendió el lienzo al marchante Theo van Gogh por 400 francos, una de las compras más caras que Theo hizo para su propia colección.




