
La misa de Bolsena
Ficha
La historia
En 1506, camino del norte para tomar Bolonia, Julio II se detuvo en Orvieto y rezó en la catedral ante un paño de lino manchado. Era el corporal de Bolsena, la tela que se coloca bajo el cáliz en la misa. Según la tradición, en 1263 un sacerdote de Bohemia que dudaba de que el pan se convirtiera de verdad en el cuerpo de Cristo celebraba misa en Bolsena, a orillas de un lago cercano, cuando la hostia empezó a sangrar sobre él. Al año siguiente el papa Urbano IV instituyó la fiesta del Corpus Christi, y Orvieto levantaría después su gran catedral para albergar la reliquia.
En 1512 Rafael pintó el milagro en este muro y metió en él a Julio. La pared no se lo puso fácil, porque una ventana se abre en ella muy desplazada del centro. Rafael subió el altar sobre una escalinata por encima de la ventana y le dio peldaños desiguales, para que la escena siguiera equilibrada. A la izquierda, el sacerdote, de pie ante el altar, mira fijamente la hostia que sostiene, y detrás de él los fieles se apiñan y se inclinan. Enfrente, a la derecha, el papa reza arrodillado en un reclinatorio, inmóvil, con cuatro cardenales de su corte detrás. Debajo, en el rincón inferior derecho, se arrodilla un grupo de guardias suizos con sus uniformes de colores vivos. La guardia era entonces muy reciente. Los primeros soldados suizos habían entrado en Roma para servir al papa en enero de 1506, el mismo año de su parada en Orvieto.




