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La vieja torre de Nuenen
Ficha
La historia
Cuando Van Gogh pintó este cuadro en 1884, la vieja torre de la iglesia de Nuenen ya estaba condenada. La construcción, del siglo XII, se hallaba tan deteriorada que la parroquia la mandó derribar en el verano de 1885. En los diecisiete meses previos, Van Gogh la dibujó y la pintó unas 35 veces. Aquí la aguja aún se mantiene en pie, sobre un cementerio amurallado del que asoman oscuras cruces de madera por encima del muro. Situó la torre bajo un cielo cargado de nubes, muy cerca de la vieja pintura de paisaje holandesa que admiraba, el mundo de Ruisdael y de artistas como Constable y Daubigny. Los campos que la rodean están labrados y desnudos. Un año después la torre había desaparecido, sus piedras vendidas, y solo quedó el pequeño cementerio en pleno campo abierto.




