
La sibila pérsica
Ficha
La historia
Varrón, el erudito romano, hizo una lista de diez sibilas, las profetisas del mundo antiguo, y la primera de todas era la pérsica. Los autores cristianos heredaron esa lista porque creían que aquellas mujeres habían anunciado la venida de Cristo. Guercino pintó esta para Carlo Rondinelli, gobernador de Cento, el pequeño pueblo donde había nacido el pintor, y el pago, 259 liras, algo más de 64 escudos, quedó anotado el 6 de junio de 1647.
La sibila está sentada a una mesa, con la mejilla apoyada en una mano y la pluma en la otra, y el libro que tiene bajo el codo lleva su nombre en el lomo. Entre 1655 y 1663 el lienzo pasó al cardenal Carlo Francesco Pio di Savoia, entonces legado del papa en la cercana Ferrara. En 1697 se expuso en Roma, en una muestra de pintura celebrada en la iglesia de San Salvatore in Lauro, registrado sin más como una Sibila de Guercino.




