
El bebedor
Ficha
La historia
Hendrick ter Brugghen firmó y fechó este lienzo en 1627, arriba a la izquierda, en el mejor momento de su carrera en Utrecht. En Roma había aprendido a pintar figuras de medio cuerpo a tamaño natural a la manera de Caravaggio, muy cerca del espectador, y de vuelta en las Provincias Unidas las vestía con trajes teatrales y caprichosos y las dejaba comportarse con la tosquedad que gustaba a los compradores holandeses. Este bebedor es una de ellas. Durante mucho tiempo el cuadro fue difícil de valorar. El paso del tiempo lo había dañado gravemente y en algún momento lo habían repintado. Con el apoyo de la Ernst von Siemens Kunststiftung, una fundación alemana que financia proyectos de museos, se restauró y se estudió a fondo, y los cambios que el propio ter Brugghen introdujo mientras pintaba vuelven a verse con claridad. Cuando regresó a las salas en septiembre de 2022, el museo lo colgó junto a obras de Gerrit van Honthorst, su colega de Utrecht, para que el público pudiera compararlos. Es la única pintura de ter Brugghen en la colección de Múnich.




